Buenos modales, ¿por qué parece que los estamos perdiendo?

 

Buenos modales, ¿por qué parece que los estamos perdiendo? No es ningún secreto que, con la llegada de la tecnología y con tantas cosas que queremos hacer al mismo tiempo, estamos perdiendo nuestros buenos modeles, estamos brincándonos por esas pequeñas pero muy importantes cosas que nos enseñaron nuestros padres, nuestros abuelos, nuestros tíos, nuestros maestros. Esos pequeños modales que, aunque no lo creamos, hacen la diferencia, es más, son tan importantes que son capaces de hacerle el día a una persona sin importar que lo conozcamos o no.

Pero ¿de qué tipo de modales estás hablando?, te preguntarás. Bueno, a un saludo por ejemplo, a un «¡Que tengas un excelente día!», a un «Con permiso», a un «Hasta luego»; con ponerle atención a esa persona con la que estamos hablando; porque me imagino que a todos nos gusta recibir este tipo de atenciones de los demás. Entonces, ¿por qué no comenzar dando ejemplo? Después de todo, los buenos modales nos hacen ser mejores personas, y no solo eso, sino que nos ayudan a mejorar el mundo en el que vivimos. En este artículo voy a compartir contigo nueve maneras de ser mejores individuos usando nuestros buenos modales.

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Darle más importancia a tu celular que a la persona con quien estás hablando

Buenos modales, ¿por qué parece que los estamos perdiendo?Esta falta de respeto es una de las que más me molesta, y  para serles sincero en muchas ocasiones yo mismo la cometo. Es como si estuviéramos programados para tomar el celular y revisar una y otra vez lo que ya hemos visto minutos antes (FB, Twitter, Instagram), pareciera como si no nos importara el tiempo y la atención que la persona que está frente a nosotros nos está ofreciendo, y eso sí que está mal porque, si nos ponemos a pensar detenidamente, ese tiempo jamás volverá, nunca lo vamos a poder recuperar, y si esta persona nos lo está ofreciendo, ya sea con una plática o con el simple hecho de estar con nosotros, ¿no crees que por lo menos se merece toda nuestra atención?

 

Decir (escribir) cosas en línea que tal vez no tendríamos el valor para decirlas en persona

Me refiero a cosas que, en muchas ocasiones, escribimos en las redes sociales, en un correo electrónico, en un texto. Son cosas que ofenden más que nada, cosas que, por una u otra razón, no tendríamos el valor de decirlas cara a cara. Por ejemplo, un comentario del físico de una persona, de su color, de su religión, de su estatus social. Piensa muy bien lo que vas a escribir, porque una vez que lo hayas hecho ya no hay marcha atrás, tal vez lo puedas borrar, pero eso no significa que la persona a la que se lo dijiste lo vaya a olvidar.

 

No practicar los buenos modales en casa

Esto es algo que en, muchas ocasiones, no tomamos en cuenta y pensamos que los buenos modales funcionan como un botón de apagado y encendido. Pero la verdad es que no es así, si no practicamos en casa con nuestros familiares, con nuestros amigos, con las personas con las que convivimos diariamente, nos va resultar muy difícil hacerlo cuando en verdad lo necesitemos. Un claro ejemplo de eso es cuando estás acostumbrado a masticar con la boca abierta, podemos tratar de disimularlo un poco en una cita o en una reunión de trabajo, pero la energía que vamos a gastar tratando de hacerlo correctamente, bien podríamos usarla en desenvolvernos en esa misma situación con mucha más naturalidad.

 

Ser una persona impuntual

Esto es algo que, en lo personal, me costaba mucho trabajo; ¿sabes porque?, porque siempre pensaba solamente en mí, nunca me ponía a pensar en lo importante que es el tiempo para las demás personas. Como mencioné anteriormente, ese tiempo jamás lo vamos a poder recuperar, es tiempo perdido, tirado a la basura. Pero lo más triste es cuando nos ganamos ese título de impuntual ante los demás, pues estas personas, hasta cierto punto, dejan de confiar en nosotros, cosa que puede llevarnos a perder muchas oportunidades, no solo es lo personal, sino también en lo profesional.

 

Mostrar respeto hacia los demás

Me imagino que todos hemos escuchado esa frase anteriormente, sin embargo, muy pocas son las personas capaces de ponerla en práctica, de vivirla, por así decirlo. Y ¿sabes?, hasta cierto punto te entiendo. Eres un joven de 22 años recién egresado de la universidad y con un título en Economía, y a esa edad tal vez sientas o creas que puedes comerte el mundo sin masticarlo. Llegas a una de las mejores empresas de tu país y te encuentras con alguien que no tiene la misma preparación que tú; académicamente hablando, pero después de diez años en esa empresa y con mucho esfuerzo, esta persona ha adquirido la experiencia necesaria para desempeñar ese trabajo de la misma manera que tú. Respétalo, no trates de pasar sobre él solo porque tienes un título, pues, si lo haces, esta persona jamás te va a escuchar, jamás te va a respetar. Y no solo eso, sino que, con el tiempo, te darás cuenta de que de estas personas son de las que más vas a aprender.

 

Interrumpir constantemente

Interrumpir a los demás es una forma de imponer lo que quieres decir, es una manera egoísta de querer ser escuchado, por eso, desde pequeños, nos han inculcado no hacerlo. Pero dime, ¿qué pensarías de una persona que en una junta de trabajo o en una reunión familiar se la pasa interrumpiendo constantemente? ¿Cuál es tu reacción? Muchas veces debemos ponernos en esa situación para darnos cuenta de cómo en realidad nos vemos cuando somos los que interrumpimos constantemente. Si eres una de esas personas a las que les gusta interrumpir, la próxima vez que vayas a hacerlo te invito a que te detengas y no lo hagas. En lugar de interrumpir, observa; tal vez te sorprendas de lo mucho que puedes aprender haciéndolo.

 

Usar un lenguaje vulgar

Buenos modales, ¿por qué parece que los estamos perdiendo?No hay nada más molesto que tratar de llevar una conversación con una persona que, por una u otra razón, no puede mantener una plática sin decir groserías, en verdad que es muy incómodo, especialmente cuando vas con tu familia. Y, aunque trato de no juzgar a nadie por su vocabulario (pues existen muchas razones por las cuales esta persona se expresa de esa manera), me resulta muy difícil no hacerlo, pues lo primero que se me viene a la mente es que tiene un mal hábito o que su nivel de educación es muy pobre. Básicamente, que su léxico no es muy amplio, aunque en la mayoría de las ocasiones eso no quiere decir que sea una mala persona. Y se lo digo por experiencia, pues me ha costado mucho trabajo aprender a expresarme correctamente.

 

No tener paciencia

Este es uno de los buenos modales que me he dado cuenta de que estamos perdiendo cada día más y más, refiriéndome a que existen personas que son capases de hacer cosas únicas, cosas extraordinarias, y esperan que los demás hagan lo mismo, o por lo menos que las hagan a su mismo nivel. Un claro ejemplo de ser pacientes con las demás personas es el uso de los teléfonos inteligentes o el de las computadoras, aunque te parezca difícil de creer, hay personas (que bien podrían ser tus padres, tus tíos, tus amigos) que aún no saben cómo usarlos correctamente, y si tú, que eres un experto en la materia, no te detienes a enseñarles pacientemente, sin juzgarlos, sin acosarlos, esas personas jamás van a poder aprender. Después de todo, ¿de que nos sirve saber algo si no somos capaz de transmitir ese conocimiento a los demás?

 

Dejar de intentarlo

Este es uno de las mayores problemas que yo veo: dejar de intentarlo. Si a ti te pasa esto, te comprendo. Tal vez provengas de un lugar donde no hubo quien te enseñara buenos modales, quien te sirviera de guía, por así decirlo, sin embargo, eso no es ningún pretexto para que los ignores, para que dejes de aprenderlos, para que por lo menos intentes ser un mejor individuo, una mejor persona. Pero ojo, no te estoy hablando de ética, que quiere decir: «Un conjunto de normas morales que rigen la conducta de la persona en cualquier ámbito de la vida»; sino de buenos modales: «Acciones externas de cada persona con que se hace notar y se singulariza entre las demás, dando a conocer así su buena o mala educación».

 

Como verás, estos son solo algunos ejemplos de cómo podemos usar nuestros buenos modales en nuestra vida cotidiana y, al mismo tiempo, hacer sentir bien a los demás. Y tú, ¿qué haces en tu comunidad para hacer sentir mejor a las personas que te rodean? ¿Cuáles son esos buenos modales en los que te gustaría trabajar más? De verdad que me encantaría saber tu opinión.

 

Por lo pronto, es todo de mi parte, recibe un fuerte abrazo y gracias por tu apoyo. Recuerda: «Los buenos modales casi siempre van a ser saboteados por los malos hábitos».

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Martin Briones

Por Martin Briones

Buenos modales, ¿por qué parece que los estamos perdiendo? 

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